Presión interpretativa en la traducción

En los estudios sobre el texto bíblico, la traducción suele considerarse una operación técnica de traslado del contenido de una lengua a otra. En la práctica, sin embargo, es uno de los primeros lugares en los que los datos lingüísticos son sometidos a interpretación. Toda lengua meta exige determinadas decisiones semánticas y sintácticas que en el texto de origen pueden permanecer abiertas o ambiguas. Por esta razón, la traducción no es únicamente un medio de comunicación, sino también una operación interpretativa que puede influir en el proceso posterior de comprensión del texto.

Desde la perspectiva metodológica de Evidence-Based Biblical Studies (EBBS), la traducción introduce un nivel adicional entre los datos primarios y la interpretación. Los datos primarios (DP) consisten en la forma lingüística del texto de origen junto con su estructura morfológica, sintáctica y contextual. La traducción, en cambio, es una transformación de estos datos en otro sistema lingüístico, lo que inevitablemente implica una selección de significados. En consecuencia, el proceso interpretativo puede representarse esquemáticamente como una secuencia de operaciones:

DP → traducción → interpretación → modelo teológico o doctrinal.

Este modelo tiene un carácter analítico y permite identificar las etapas sucesivas del trabajo interpretativo. Sin embargo, no constituye un sistema cerrado. En la práctica de la investigación bíblica se producen con frecuencia bucles de retroalimentación entre los distintos niveles del modelo. Los modelos teológicos presentes en la tradición interpretativa pueden influir en la forma de traducir el texto, mientras que las decisiones traductoras comienzan a influir a su vez en la interpretación y en la recepción de los datos. Con el tiempo, una traducción puede llegar a funcionar como si fuera parte de los propios datos, aunque en realidad ya sea el resultado de decisiones interpretativas previas.

Este fenómeno puede describirse como la presión interpretativa de la traducción. Consiste en que el traductor debe tomar decisiones allí donde el texto de origen permite una mayor elasticidad semántica. Tales decisiones a veces están condicionadas por modelos interpretativos existentes o por determinadas hipótesis filológicas. En consecuencia, la traducción no solo transmite el texto, sino que también fija una determinada manera de entenderlo. Para el lector de la traducción, la forma elegida comienza a funcionar como el sentido evidente del texto, aunque en realidad sea solo una de las posibles interpretaciones.

En el contexto de este modelo conviene también tener en cuenta el fenómeno de la recursividad. En términos metodológicos, la recursividad se produce cuando la definición de un proceso o concepto depende de una versión anterior y más simple de sí mismo. En los estudios bíblicos esto describe una situación en la que niveles posteriores de interpretación comienzan a influir en etapas anteriores del análisis. Un modelo teológico puede influir en la interpretación, la interpretación puede afectar a la traducción, y la traducción consolidada puede acabar tratándose como parte de los propios datos en el proceso de recepción del texto. El resultado es una estructura recursiva en la que los distintos niveles de análisis dejan de ser completamente independientes y empiezan a condicionarse mutuamente.

Albrecht Dürer, wikioo.org | dominio público

Desde el punto de vista de la teoría de modelos, esto significa que la estructura interpretativa deja de ser independiente de los datos y comienza a influir en su organización y representación. El modelo teológico influye en la interpretación, la interpretación influye en la traducción y la traducción empieza a funcionar como parte del conjunto de datos en la recepción del texto. El resultado es un sistema recursivo en el que las fronteras entre los distintos niveles de análisis se difuminan gradualmente.

Desde el punto de vista metodológico, esto representa un punto de riesgo particular, ya que el proceso interpretativo puede transformarse gradualmente en un sistema que se confirma a sí mismo. Por ello, el enfoque EBBS subraya la importancia de mantener una distinción clara entre los datos primarios, su representación en la traducción y los niveles posteriores de interpretación.

En la práctica investigadora, esto implica la necesidad de volver constantemente a la forma original del texto y de analizar críticamente las decisiones de traducción. Las traducciones constituyen testimonios importantes de la recepción del texto bíblico, pero no deben sustituir el análisis de los datos primarios. Solo este enfoque permite mantener la apertura del modelo interpretativo y evitar que se convierta en un sistema de interpretaciones autorreferenciales.

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